| Científico venezolano.
Inventor de la cuchilla
de diamante, fue pionero en
técnicas de microscopía electrónica
y decisivo en el proceso
de modernización científica
de su país, en el que fundó el
Instituto Venezolano de Neurología
e Investigaciones Cerebrales
(IVNIC).
Humberto Fernández
realizó sus primeros estudios
entre la capital zuliana, Curazao
y Nueva York. En 1936 ingresó
en el Colegio Alemán de
Maracaibo y al año siguiente
partió rumbo a Alemania, donde
acabó el bachillerato en el
liceo Schulgemeinde Wichersdorf
de Sallfeld. Con apenas
quince años inició sus estudios
de medicina en la Universidad
de Munich. A las veintiuno,
seis días antes del desembarco
de Normandía (1944),
en un sótano y bajo un bajo
bombardeo aéreo, se graduó
en medicina con Summa cum
laude.
Al año siguiente revalidó su
título en la Universidad Central
de Venezuela y trabajó en el
Hospital Psiquiátrico de Maracaibo,
aunque no por mucho tiempo,
porque viajó a Estados Unidos
para especializarse en neurología
y neuropatología en la Universidad
George Washington de
Washington D.C. De allí se trasladó,
en 1947, a Estocolmo, y trabajó
en el Hospital Serafimer con
el neurocirujano Herbert Olivecrona.
Comenzó también sus investigaciones
en microscopía
electrónica en los laboratorios del
Instituto Nobel de Física, invitado
por el profesor Manne Siegbahn
(Premio Nobel de Física 1924) y
también en el Instituto de Investigaciones
Celulares y Genética
del Instituto Karolinska.
Durante este período en
Suecia inventó la cuchilla de diamante
para la ultramicrotomía
(seccionado ultrafino de materiales
biológicos y metálicos que
permitió observar estructuras
subcelulares) y desarrolló el concepto
de la crioultramicrotomía
(utilizando bajas temperaturas),
que más tarde lo llevaría a inventar
el criomicroscopio electrónico.
Ese mismo año, con ayuda del
entonces ministro de Sanidad
Pedro Gutiérrez Alfaro, Fernández
Morán se dedicó a
desarrollar el proyecto de un
centro para la formación y la
investigación neurológica y
cerebral. En 1958 se le pidió a
Fernández Morán que aceptara
el cargo de ministro de
Educación, el cual ejerció por
diez días, hasta el 23 de
enero, día de la caída del dic
tador Pérez Jiménez.
En paralelo a su trabajo
como docente, Fernández Morán
prosiguió sus investigaciones
y continuó trabajando en
el desarrollo de la criomicroscopía
electrónica. En 1985
volvió a Estocolmo; allí permanecería
ya hasta su muerte,
el 17 de marzo de 1999. |




